-
Los rodapiés clásicos, como los rodapiés acoplables o los rodapiés pintados, se suelen adherir a la pared con un kit de montaje o adhesivo. Es importante que solo los fijes a la pared, y no al suelo. Por tanto, no rocíes ni selles la junta entre el rodapié y el suelo. También tienes rodapiés adhesivos que se fijan al suelo con una práctica tira autoadhesiva.